Porque ayer fue sábado.

30/12

La antigua Viña/

Domingo por la mañana, en el suelo quedan tirados los restos del sábado noche, cuando la calle palpitaba abierta a todos los deseos, a todas las oscuridades, a todas las luces.

Si, anoche se rompieron corazones. Se frotaron pieles, se rozaron almas, se tocaron los saxos, mientras sonaban los sexos. Dos se conocieron y ya no se dejarán nunca.
Una culpa conoció a un perdón. Alguien se cortó los puentes y ya no habrá retorno. Alguien gritó: No me dejes! y no fue Jacques Brel. Alguien gritó: Porqué?! y no hubo respuesta. Alguien llegó cinco minutos tarde a la felicidad, alguien le pidió la mano a una foto vieja, alguien lloró sin saber porque. Alguien bailó toda la noche sin parar, alguien rió sin freno, alguien besó sin descanso. Alguien descubrió la verdad y rió o lloró o se quedó en silencio.
Alguien gritó tu nombre desde la ventana hasta la inmensidad de tu ausencia, y ese fui yo.

Hoy solo quedan rastros rotos de tanta pasión, de tanta noche bailada, gritada, llorada, reida, vivida.
Ahora, llega la cuadrilla de limpieza del ayuntamiento y recogen los envoltorios del amor, las cáscaras de soledad, las colillas del desenfreno y un pentagrama con la letra de Vinicius de Moraes. Porque ayer fue sábado.
Buena resaca a todas y a todos!

Fotografía de Patricia Ackerman

Tristeza urbana. Fotografía de Patricia Ackerman

Tuberías y pulmones.

29/12

La Antigua Viña/

7º es el nombre oficial del frío para esta mañana de sábado, el último sábado de este año, si eso quisiera decir algo.
Y aquí estoy, con un trozo de tubería de PVC sobre la mesa de la terraza de La Antigua Viña, esperando que abra la tienda de fontanería para comprar un recambio y evitar las irrupciones de mar en mi cocina, que de tan mediterránea, ella, añora las mareas y se las inventa, inundándome la casa por tercera vez. A la cuarta, tiro un saco de arena, dos o tres caracolas, y a verlas venir, no te digo.

El matrimonio del sexto acaba de bajar. Él es un hombre hermoso en su fealdad, cara de marinero curtido. Surcos de sol y sal le recorren el rostro. De constitución enjuta, pero muy fibrado, fumador impenitente, creo que fuimos a la misma escuela. Ella es pequeñita y enérgica, educada y resolutiva.
Ahora él lleva un respirador artificial, un pulmón con ruedas y forma de maleta de viaje, corto y definitivo. Mientras él ayuda a acomodar los bolsos en el coche de su hijo, yo intercambio unas palabras con su mujer. Me cuenta, que él no está bien, que hace diez días hizo una nueva crisis respiratoria. Ya no podrá respirar la brisa salada, mezclada con tabaco y ron.
No está siendo una buena mañana, no.
Antes de subir al coche para pasar unos días en la casa que tienen en la montaña, y justo en el momento en que enciendo un cigarrillo, él y yo, nos cruzamos las miradas, y me parece ver en su cara, una sonrisa cómplice y añorada. Nos saludamos con un gesto de la mano y el Seat rojo se pierde en el fluir de la avenida.
Este cigarrillo, se lo dedico, lo fumo por sus ganas. Mas tarde fumaré otro por las mías, pero no dejo de preguntarme si habrá respiradores-mochila, para poder llevarlo en la moto, o en el trapecio, digo.
Sábado y bricolaje, un clásico. Ahora, ya he comprado el recambio y ya lo recontracambié (es que tuve que hacer mas de un intento). Mientras no abra el grifo, parece un trabajo bien hecho, luego veremos.
He vuelto a bajar a la terraza, mientras se seca la cola de la tubería. No puedo dejar de pensar en los pulmones de mi vecino, pues aunque mal esté decirlo, también se trata de tuberías taponadas.
Respiro hondo este aire frío.
Buen sábado y buena respiración, a todos, a todas y en especial a mi vecino!

Paso a paso.

28/12

La Antigua Viña/

12º y sol. Usted decide si hace frío o no.
La calle está especialmente luminosa, quizá por eso, pienso en ti. Si tu eres la luz, yo soy la sombra necesaria. Si yo soy la veleta tu eres el aire, canta una canción popular bilbaína. Si tu me soplas, yo giro y te nombro, giro y te busco, giro y te encuentro, agrego yo.

Todo lo que está inflado, un día se desinfla. Así, hoy, mis vecinos, mis vecinas y yo mismo, andamos desinflados, volvemos a usar las piernas, que esto del rodar tiene sus riesgos.
La calle camina terrena y real. Pasos apurados, pasos tranquilos, reflexivos. Pasos decisivos, pasos casuales. Pasos desamparados, esos que se dan para no ir, o para no volver, porque ya no hay donde, ni en un lado, ni en el otro. Pasos para encontrarse, esos son los mejores.
Hoy los estudiantes tienen paso de náufragos en mitad de sus vacaciones, los demás tienen el paso de querer ser estudiantes.
Un hombre sin edad, se detiene a  pocos pasos de mi y revisa concienzudamente su cartera, parece que le fuera la vida en ello, finalmente encuentra un papelito, con algo escrito en otra vida -mejor- y lo aferra con todas sus ganas, con todas sus fuerzas, que nacen de sus ganas, guarda la cartera primorosamente en el bolsillo trasero de su pantalón y continúa su camino con el papel fundiéndose en su mano derecha y sus pasos encuentran sentido, dirección, vida.
Pasa ella, pero con treinta años menos y claro está, no me reconoce.
La tarde se enfría y la noche calienta motores. Mas tarde calentará cuerpos entrelazados, calentará mentes solitarias, calentará pasiones y potajes para la cena.
Llega el paquistaní jefe del piso patera del segundo, nos saludamos con la dignidad de dos jefes de estado. Pasa una muchacha joven cayendo continuamente hacia delante con los pasos de Jacques Tati, pasa una naranja redonda y simpática, hablando, risueña, por teléfono.
Vuelve a pasar ella, ahora tiene los años justos, pero le sobra un marido, un hijo, una nuera y dos nietos. En cinco minutos el barrio le ha regalado una vida y me ha privado a mi de entrar en ella.
Buen viernes a todos, todas!

Delicatessen

26/12

La Antigua Viña/
Hoy, vecinos y vecinas, no caminamos por el barrio, hoy rodamos.
Si la manera de celebrar el nacimiento de ese niño improbable, es hartarnos de comida hasta explotar, creo que deberíamos revisar el concepto de espiritualidad.
Hoy, entre cada ojal aferrado a su botón, se abren paréntesis incomodos de gula pecadora, que pugnan por salir a la luz.
Cena del 24, comida del 25, comida del 26 (San Esteve) cena de fin de año y traca final con la comida de reyes. Vaya con las fiestas de recogimiento! Vaya con la humildad cristiana!
Entre las fiestas navideñas y el acopio preparacionista, no veo mucha diferencia, solo hay que cambiar cartuchos por turrones y llenar las alacenas de tanta munición gastronómica, y matarnos los unos y unas a los otros y otras, como en le grand bouffe, pero sin marcello Mastroianni, ni Michel Piccoli, ni Ugo Tognazzi, ni Philippe Noiret.

Hoy la calle es de las familias al completo. Padres, madres, hijos e hijas, abuelos y abuelas, algún tío, alguna tía, padrinos, madrinas, y esa prima lejana que te da un vuelco en el corazón y te hace preguntar: Si los borbones lo hacen, porque yo no?

Los niños han sacado a pasear sus regalos, sean del gordo y capitalista Papá Noel o del caga tió, que es igual de consumista, pero en versión mas independentista que devota. Consolas, bicicletas, la camiseta de Messi, subfusiles automáticos, replicas exactas del que se usó en la última masacre escolar.
Hasta los perros han tenido sus regalos, sus huesos de goma, su latita de manjar, sus abrigos de punto, su correa de diseño. Mientras tanto en la retaguardia, se preparan, se avían, se recargan, las alforjas de los reyes, con mas munición de catalogo, para que esta guerra de quien regala mas no tenga fin.
Yo te regalo, tu me regalas, nosotros le regalamos a ellos y ellos os regalan a vosotros, el circulo es perfecto. El que esté libre de regalo, que tire la primera piedra!
Mientras tanto, siguen los desahucios, la privatización de la sanidad, los despidos…
Será nomás que yo soy un resentido que no entiende el significado profundo de las fiestas, será.
La terraza está desierta, todos ruedan, nadie se detiene. Será por la pendiente.
Laura y sus galgos se ha ido ha pasar las fiestas a su casa del pueblo, la novia roja y su novio, el amante de la ciencia ficción, han pasado apurados, una primera y el otro después. No se si juegan a ver quien llega primero o a quien se escapa de quien. El parte diario, hace días que falta. Habrá que hablar con sus padres o tutores. Momo el adolescente, hijo de Laura, acaba de salir rodando, mas contento que unas ascuas, al pasar me saluda con una sonrisa llena de dientes perfectos, al estilo de Burt Lancaster.
Luego la calle se vuelve impersonal, casi ajena. Familias anónimas que ruedan de un lado a otro, como bola sin manija, dirían por mis pagos.
Apuro la última calada de mi café ya frío y sorbo el último trago de humo de mi cigarrillo, espero a que Eric Bibb, acabe thanks for the joy, mientras Marina se asoma a la puerta de La Antigua Viña y sin venir a cuento me mira y se ríe divertida y el Paralelo se convierte en una línea interminable en mi corazón.
Feliz digestión a todos, todas!

Felices Fiestas!

24/12

La Antigua Viña/

Felices fiestas!
Felices fiestas? No! Felices nosotros, las personas! Las fiestas que hagan lo que quieran.

Yo saludo a mis amigos, a mis amigas, a mis vecinas y vecinos, a ti, a él, a ella, a nosotros, a vosotros, a vosotras.
A ellos y aquellos, no. Porque si estos ellos y aquellos son los mismos que no forman parte del nosotros ni del vosotros, entonces, estos ellos y aquellos son los otros. Y los otros son los que están siempre enfrente de todo, los que están en otro lado y no a nuestro lado.
A estos ellos y aquellos, les recuerdo que nosotros y vosotros estamos juntos, aquí, en este lado del tablero, para lo que tercie, para lo que haga falta.

No dejaremos que nos gane el desánimo, no dejaremos que esos ellos y aquellos que nos lo quitan todo, nos quiten también la unión, la comunión.
Pero no esa comunión tilinga de traje blanco, frac o marinerito, de vestidos de novia infantil y perversa, de misal y hostia al canto, no. Nosotros estamos en comunión con las personas, con las ideas, con la vida. En comunión están los grupos que frenan los desahucios, los que defienden a los compañeros y compañeras golpeados por las fuerzas de la inseguridad y sus porras, los que luchan por un modelo universal de salud, por una educación de calidad, por una jubilación digna, por un modelo de vida justa, para ti, para mi, para él, para ella, para nosotros, para vosotros y vosotras.
Los ellos y los aquellos ya tienen su salud de clínicas privadas, su salud de hierro, plomo y pelotas de goma, de porra y calabozo. Que les den!

Que este nuevo año tan gafado, tan trece, sea el año de la suerte compartida, entre todas y todos. No esperemos un milagro, esperemos ganar, porque es posible. No celebremos el nacimiento de un niño dios, celebremos el nacimiento de tanto niño y tanta niña, que por no tener no tienen ni pan bajo el brazo, ni en la cocina, que tampoco tienen, porque se la quedaron los bancos.
Que este nuevo año no olvide su memoria, que no olvide al 12 al 11 al 10 y a todos los anteriores, porque sin memoria nos roban la vida, sin memoria nos roban la identidad.

No se si feliz, pero que tengamos un buen año. Que podamos trabajar, que podamos aprender y crecer, que tengamos salud, o que tengamos donde recuperarla, que tengamos amigos y amigas, que tengamos amores, que tengamos noches oscuras y días luminosos, que tengamos sol y tengamos luna, que nos llueva lo necesario, que tengamos frío y tengamos calor, que tengamos el tiempo necesario para que el pelo se nos ponga blanco o se nos caiga, el tiempo necesario para arrugarnos y envejecer.
Que tengamos abrazos, que tengamos besos, que tengamos caricias. Que tengamos una cama para descansar, un techo que nos cobije y un montón de cosas por hacer.
A todos, a todas!

76058

23/12

La Antigua Viña/

Domingo por la mañana. Sol frío.
Escucho a Duffy Power en los auriculares. Mientras los vecinos y vecinas, pasean tranquilos y tranquilas. Pasa un padre joven con su hijo en un cochecito, y justo delante de mi, este padre, se encuentra con el suyo, se abrazan, se besan en las mejillas, izquierda y derecha, e inmediatamente el padre mayor cambia de nombre y ahora se llama abuelo. Con las dos manos coge al bebe del cochecito y lo levanta haciéndole carantoñas. El bebe no sabe muy bien como se lee lo que le está sucediendo, primero amaga con un berrido que devendrá llanto, pero cambia de opinión y acaba por reír contento, ya no es bebe, ni hijo, ahora es nieto y eso está muy bien.
Ahora marchan los tres juntos, el abuelo con su nieto en brazos, y el padre joven con el cochecito vacío.
Nadie es demasiado una sola cosa. No se es solo hijo, o padre, o nieto. Se es, según con quien, según en donde, según como.
Si estoy con mi hija soy padre, si estoy con mi sobrina, soy tío. Pero los hijos de mi sobrina, es decir, mis sobrinos-nietos, también me llaman tío, porque tío-abuelo es demasiado largo, y abuelo a secas es mi hermano. Pero si yo soy tío de mis sobrinos-nietos, su madre debería ser mi hermana o mi prima, y si ella a su vez es prima de mi hija, mi hija pasaría a ser mi prima lejana, por decir algo, y así podría llegar a ser yo, mi propio tío, pongamos. Es lo que tienen las familias y las compañías teatrales de pueblo, somos siempre los mismos, haciendo siempre de otros.

Ayer se sorteó el gordo de navidad. Los diarios no hablaban de otra cosa. Ayer no había guerras, ni catástrofes. Política hace mucho que no hay, solo crupieres de malas cartas.
Pero ayer, este país, que no es uno y grande, sino varios y pequeños, se llamó 76058. Aunque yo no apuesto.
Fui a un casino una sola vez en mi vida, y una sola vez entré a un bingo. Tampoco juego a las máquinas tragaperras, ni a la lotería, ni a las quinielas. No comparto décimos. No soplo los dados. No voy a los hipódromos. Yo, toda mi suerte me la juego a que este cuerpecito resista las castañas que lo voy dando y mire usted, lo bien que se va portando.
No conviene pedirle a la suerte demasiado. Solo la vida, que no es poco. Fumador crónico y compulsivo, motero desde hace cuarenta años, aéreo, y otros desaliños antiguos, llevo media vida ganándome el gordo de navidad, reyes y año nuevo, cada día. Mis fichas las apuesto todas a que este fuelle viejo, de buen pellejo, siga respirando, y lo demás, ya lo iremos resolviendo. Mi suerte no está atada a las patas de un potrillo, ni al galope de tu corazón. Mi suerte es levantarme después de cada caída libre, mi suerte es abrir los ojos después de cada sueño eterno. Y como hoy me he levantado megalómano y agradecido, pienso que si el mundo no se acabó el viernes, ha sido para que estos negros pulmones sigan respirando y tosiendo.
Buen domingo a todas y todos!

Desde ayer, invierno.

22/12

La Antigua Viña/

Un invierno nuevo, sin usar, sin manchas de frío viejo, ni oxido de lluvias pasadas, ni barro antiguo pegado a la suela de los zapatos, ni migas de tardes con galletas al abrigo de las estufas y otros soles de mentira, no. Este está nuevo de trinca, flamante, brillante, como este sol que brilla y que alumbra, pero no calienta.
Este invierno es como las libretas o cuadernos de la escuela, que cuando los estrenabas, les prometías que harías la mejor letra del mundo y les susurrabas en secreto, acercándolos a ti, para oler el olor del papel nuevo, que no tendrían ni un borrón, ni un manchón y que el rojo de una mala nota no tatuaría nunca su piel blanca. Después pasaba la vida chiquita de las aulas, e inexorablemente, el manchón, el borrón y la mala nota, ajaban sus hojas, como la vida grande nos aja, nos gasta, nos marca esta piel nuestra.
Invierno nacido en el día del fin del mundo, invierno meteorológicamente frío y políticamente caliente. Las calles son escenario de esa dualidad, de ese trastorno de personalidad.
Invierno para juntarse, para apretarse y gritar en las marchas de la calle, y para juntarse, para apretarse, en la intimidad de las camas llenas de abrazos.
Invierno para escribirle un poema de amor a una estufa y para denunciar la estafa de un gobierno que no sabe ni escribir.
Invierno para mi, para ti el verano. Luego nos cambiamos.
Invierno para hacerse amigo de las bufandas, de los guantes, y para que la Maga le escriba una carta en el vaho de los cristales al bebé Rocamadur. Para jugar a la rayuela con el recuerdo de Cortazar.
Invierno para soñar con el verano y tu presencia.
Invierno para verlo crecer, para alimentarlo y cuidarlo, y dejarlo marchar cuando llegue el momento.
Invierno para todos y todas los que estamos de este lado del mapa, ese que quería romper Viglietti, juntando todas las gotas nuestras, hasta parir un aguacero.
Feliz estreno a todos y todas!