10/06
Desde las ventanas abiertas/
Se huele la mar. Se respira. Sentado en el salón con las ventanas abiertas y solo las cortinas entre la noche y yo, respiro mar a ráfagas de Piazzolla.
Hoy tengo la vitrola zurda, la oreja al sur y los pulmones respirando mediterráneo, con este aire que ahora sopla del sur, de África, del desierto. Y mi tabaco de Virginia, creo. El mundo todo, viene a habitarme, y una gaviota se ha posado en la torreta ornamental del edificio de enfrente.
Mientras escribo, las cortinas con la música van y vienen, como las olas. Y a veces se quedan quietas. Si yo soy la veleta tu eres el aire, y la veleta si no la mueve el viento se queda quieta, canta una canción popular navarra.
Es junio, es noche. Poco falta para el solsticio de verano. Eso está en el aire, está en la noche, aunque sea de lunes,
Es noche de puerto en el barrio. Noche marina. Noche de camarotes anuncia la sirena del buquebus a las islas.
Y esta sal, este mar que penetra pulmones, que inunda los poros! Esta mezcla de mundos que como el humo me respira.
Este estar donde estoy, simplemente.
Buenas noches a todos y todas.
