Crónicas marcianas.

02/07

La Antigua Viña/

Martes de terraza en La Antigua Viña, ahora que el sol todavía no nos cuece. Ahora que la vida nos deja vivir un rato.
Anda el barrio apurado, de pasos rápidos, de pasos cortos y nerviosos, como si temiera que esta brisa salada se nos corte de pronto y caigamos achicharrados cuando el sol marque las doce.
Pero ahora es la hora de los saludos, de las charlas rápidas, de los diálogos costumbristas que ya hubiesen querido escribir Jacinto Benavente o Carlos Arniches.

Vecinos y vecinas salimos de los portales, o cruzamos la escena por los aforos. Detrás, a mis espaldas rueda la avenida con la directa puesta y nos recuerda que aunque verano, hoy es martes, hay mercado y mercadeo en la ciudad.
La encargada de la farmacia sale a la puerta con su teléfono móvil, mas de lo mismo, pienso, brisa y charla. El vecino marino de los pulmones comprometidos sale a hacer su caminata diaria, mas chulo que un bombín. Pasa la novia roja radiante como la novia que cantaba Antonio Prieto, cuando el mundo iba en tranvía y los pantalones me llegaban a las rodillas. Aunque ahora también, pienso mirando mis bermudas.

Chanclas, chancletas, sandalias, ojotas, abarcas… Andan contentos los pies del barrio. De tanto en tanto pasan otros, enfundados en deportivas y calcetines, recuerdo entonces la sabieza de mi madre, quien me decía: Desconfía de quien no desnuda sus pies en verano, algo esconden mas allá del pudor o el olor. Y lo filmó a la americana Gene Saks, en Descalzos en el parque, con Jane Fonda y Robert Redford, cuando yo suspiraba por el Actors Studio y por la Fonda, claro.

Andan agitados hoy los buscadores de oro del barrio, con sus carritos repletos de chatarra, a sabiendas de que no es oro todo lo que reluce. Andan las mozas arrebatando miradas, andan los mozos regalando sus ojos. Anda el barrio de verano en Marte, ando yo marciano juntando palabritas a la hora del vermut y las olivas, andan las pieles desnudas dibujadas, tatuadas, incrustadas, despertando pecados hasta debajo de las baldosas. Y en medio de esta feria de las vanidades pasa una pareja de gnomos de jardín, del brazo y a paso lento, con toda su vida a cuestas, y la sonrisa de quien sabe que este es solo un viaje de ida.
Buen martes a todas y todos los marcianos que no se avergüenzan de sus pies!

2 pensamientos en “Crónicas marcianas.

  1. gVO dice:

    En patas andaba Patoruzú ya en los 30, y en patas y a pata nos dejaron en los 50, 70, 90,….y comienza la ronda otra vez….

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