Paseando al barrio, como a miss Daisy.

22/05

Escrito desde la calle y de memoria/

Anda brillante la calle, tan miércoles como sabe, tan miércoles como puede.

Al fin el sol hace lo que le toca y el cielo se rompe de azul.
Día de los buscadores de oro en el barrio, con sus carritos repletos de chatarra, andan recogiendo brillitos allí donde lucen, y hoy todo brilla, no hay metal que se escape al influjo de esta luz. Brillan las pulseras esclavas de las vecinas, brillan los dientes de oro de los vecinos, brillan los anillos de los unos y las otras. Brillan los pendientes de las señoras, de los señores y brilla también el mío. Brillan los papelitos de plata naufragados en las aceras. Brillan los ojos y sus miradas, brilla la lluvia por su ausencia.

El barrio agradecido por tanta luz, se queda mirando los rincones reaparecidos de la bruma, con la extraña sensación de que no son los mismos que se guarecieron cuando empezaron las lluvias. Este rincón va aquí?, se pregunta un vecino perplejo. Yo estoy seguro que esto estaba tres calles arriba, parece pensar y me mira tentado de arrastrar ese rincón a donde debería estar según su memoria.
Así relucimos en este pueblo seco, eso hoy, porque llevábamos días eternos de pueblo mojado.
Como las manadas de turistas se lanzan de los autobuses, vecinos y vecinas nos lanzamos en tropel a recorrer las calles del barrio, a practicar el arte de saludar al paso. Que gran función cumplían antaño los sombreros! Pongo y quito y saludo a tres de una!
Yo, en mi nostalgia crónica, ensayo un saludo teatral a los paraguas olvidados en medio de ninguna parte a merced del aire, y meto el pié donde no debo y mi tobillo me grita indignado.
Entre charlas, dos abrazos, un beso y tres cigarrillos, te enseño la alegría de estas calles, para que las recuerdes desde el invierno que te espera (y de momento, que siga esperando)

Este barrio ya tiene quien le escriba, no como el coronel de Gabriel García Márquez. Lo que no tenía, hasta ahora, es quien se lo llevase de contrabando sin pasar por aduanas ni pagar aranceles y lo transplante con amor, lo riegue y lo cuida en un pequeño tiesto en el amplío patio del corazón del sur. Ahora sí.
Si Amélie mandó de viaje por medio mundo, un enano de jardín, porque tu no vas a poder llevarte mi barrio a que conozca tu casa y tu ciudad?
Buen sol, buen calor, buen paseo y buen miércoles a todas y todos!

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